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Desde el sillón
Autor | Alberto Salazar Follow @perrobobo0420
Imagen extraída de cooperativa
Al momento de leer esto ya habrá pasado el partido contra Cobreloa en el Monumental y estaremos a la espera de la pichanga ante San Luis en la misma cancha. Ganamos a los de Calama, que alegría. Perdimos, que pena. Ahora retomaremos el campeonato nacional e intentaremos seguir con los triunfos, pero teniendo muy claro que los partidos que se le vienen al albo querido son en extremo importantes.
Se sabe que ya tenemos cupo asegurado para algún torneo internacional, pero sería mejor todavía poder asegurar esto en la cancha para así acallar aquellas bocas que pretenden enlodar todo el tiempo lo que el cacique realiza. O lo que se ganó en el torneo anterior. Las bases del campeonato no las hacen los dirigentes albos, las aprueban todos los clubes.
Copa Chile es, a mi humilde parecer, el objetivo a perseguir. Es donde todo depende de nuestros jugadores. No necesitamos derrotas de otros equipos, necesitamos que los nuestros jueguen bien y ganen. No así en el torneo nacional en el cual, si bien, se ha enmendado el rumbo necesitamos que otros caigan y nosotros ganar todo lo que nos queda. Difícil escenario pero no imposible.
Los rivales que quedan por delante son, últimamente, rivales complicados. De esos que nos han amargado más de una vez. Católica, O’Higgins, Palestino entre otros aparecen en el horizonte para Colo Colo en el torneo nacional.
Católica se ha transformado en una bestia negra de aquellas en los últimos años. Palestino nos dio un baile en la cancha David Arellano. Y O’Higgins también nos ha sacado puntos importantes.
Ahora es cuando veremos para que estamos, si este repunte llegó para quedarse. Ahora es cuando la jerarquía de los más grandes y el talento de los más chicos debe salir y exponerse en su máxima expresión. Aquí, en estas instancias, es cuando se ven los ganadores y salen a flote las cualidades de los jugadores de equipo grande.
Ojo, podemos tropezar porque eso está en las probabilidades pero no podemos regalar nada ni podemos dejar de luchar hasta el final para conseguir el objetivo. Ya vimos lo que puede importar un gol, como el que hizo Delgado ante Wanderers y que nos dio una clasificación impensada a una copa internacional.
La lucha debe mantenerse hasta que ya no podamos hacer más. Que nuestros jugadores sepan que estaremos ahí para alentarlos. Porque aquí debemos cumplir todos nuestra parte, los jugadores en la cancha y nosotros fuera de ella ya sea en el estadio, en la casa o escuchando un partido en el trabajo. Vamos en búsqueda de todos los objetivos posibles porque esto es Colo Colo y aquí no se regala nada.
Aguante Colo Colo y su gente esforzada.

