ALBO OBJETIVO | Salida de emergencia

Roberto Quintana Ramírez

En las últimas semanas ha sido evidente el interés de dos jugadores de Colo-Colo por emigrar del club: Jaime Valdés y Esteban Pavez, aduciendo el primero querer ir a un mejor proyecto deportivo y el segundo una mayor evolución futbolística.

Autor | Samuel Lorca

Analizando ambos casos y el presente de los clubes interesados veremos que no es tan cierta la supuesta mejoría que los jugadores aseguran que tendrán.

Partamos por Jaime Valdés, quien dice querer integrarse a San Lorenzo de Almagro porque los argentinos aseguran tener un ambicioso proyecto para pelear la Copa Libertadores, plan que actualmente Colo-Colo no tiene.

Es cierto que San Lorenzo en el último torneo argentino fue subcampeón, también que gano la Libertadores el 2014 (aunque en la del 2015 quedo eliminado en la fase de grupos) y que ha realizado este año varias contrataciones con el fin de pelear la Copa. Pero también es cierto que esos logros llegaron de la mano de Edgardo Bauza, un técnico experimentado que había sido campeón de América con Liga Deportiva de Ecuador y contaba con el oficio suficiente para proponerse metas altas en torneos continentales. El mismo Bauza fue el que abandonó este equipo a fines del 2015 para ir a Sao Paulo, quienes le presentaron un mejor proyecto futbolístico. El ‘Santo’ comienza una nueva etapa ‘Post-Bauza’ con un técnico joven como Pablo Guede, que si bien es muy talentoso, está a varias temporadas de poder proponerse seriamente una meta como pelear la Copa Libertadores. Guede es, a todas luces, una apuesta basada en los buenos resultados que obtuvo en Palestino, su único club en Primera División, equipo con el que acá en Chile hizo buena campaña pero que no peleaba el título. Imaginar que pueda proyectarse peleando la Copa es ser, como mínimo, altamente positivo. Ello sin mencionar que la apuesta aumenta al saber que uno de los refuerzos para pelear el torneo es Paulo Diaz, jugador que en Colo-Colo nunca pudo ganarse un puesto de titular (jugó un partido del reciente Apertura).

Valdés, un jugador que ya viene de vuelta en el fútbol, sorprende al dejarse seducir y no tener en cuenta los claros vacíos que echan por tierra el plan del club argentino, eso sin contar que el mismo Jaime olvidó completamente la razón por la que se vino de Europa, que no era otra que la de cumplir el sueño de jugar y ser campeón con Colo-Colo (cosa que ya hizo y dos veces), del cual se declara ferviente hincha. Valdés dejo la poderosa liga italiana para venir al Cacique y así cumplir su deseo de vestir la alba el mayor tiempo posible, entonces no es comprensible que ese deseo se haya esfumado repentinamente por un proyecto que hace humo por todos lados. Decepcionante por decir lo menos. Más aún si la critica que se hace es que Colo-Colo no tiene un proyecto importante. La salida de ‘Pajarito’ no ayuda en nada, ya que solo logra despotenciar al equipo y al proyecto inicial que lo tenía contemplado, más aun si se va a reforzar a un posible rival. Si realmente la intención de Valdes es ver a Colo-Colo pelear con los grandes de América debe quedarse, jugar y hacer presión desde dentro porque su palabra vale y pesa dentro de esta institución. Fuera del club simplemente no ayuda. Esta actitud de Valdes lleva a preguntarse ¿Esa es la clase de hinchas que tiene Colo-Colo? ¿Se van cuando las cosas están difíciles en vez de poner su talento al servicio del crecimiento del equipo? ¿En qué ayuda que se vaya?… Imagino que todos, uno más otros menos, estuvieron de acuerdo con las palabras de Valdes. Pero también es cierto que a varios nos pareció incoherente que reclamara por el proyecto, siendo que ese proyecto lo tiene a él y a otros grandes como Villar y Paredes en Colo-Colo. Y más incoherente resulta que su solución fuera emigrar.

El caso de Esteban Pavez es muy distinto. El volante es joven, consiguió después de mucho bregar ser titular en el club y obtener títulos, y sin duda que quiere aprovechar su buen momento para emigrar. Se quedó con las ganas cuando sonó en el Celta español (a mi parecer ese era el momento) y esa frustración acumulada hace que ahora se vea tentado a ir a Newell’s Old Boys de Argentina. Y el problema es justamente ese, que solo es Newell’s. Sin menospreciar la historia de los rosarinos cabe señalar que su presente es a lo menos preocupante. Institucionalmente hoy por hoy Newell’s esta intervenido, manejado por un síndico de quiebra, aunque mantienen la actividad y autonomía como Corporación (ese ente sin fines de lucro que tan bien conocemos) tanto de su dirigencia como de sus socios. Este panorama pone serias dudas sobre la capacidad de cumplimiento que tiene ese club sobre todo en lo económico. Futbolísticamente en el último torneo terminó en el lugar 16 entre 30 competidores, es decir un equipo de medianía de tabla, poco competitivo, que no está clasificado para ningún torneo internacional y que no está en condiciones de proponer algún proyecto importante. Lo único que los de Rosario pueden ofrecer es jugar en la liga argentina, la que está cada vez más desjerarquizada ya que con 30 equipos participantes no exige que sus clubes tengan gran competitividad para tener una temporada tranquila. En este momento Colo-Colo es mucho más institución, equipo y vitrina que Newell’s, al punto que la apuesta que quiere tomar Pavez en vez de catapultarlo a Europa, podría hacer que pierda todo lo avanzado. La mira de Esteban (como dijo José Luis Sierra, uno que algo sabe de este tema) debiera ser Europa y no un equipo que no es protagonista en la liga argentina. Tal vez sea por su juventud o por algún mal asesoramiento, pero al volante se le ha puesto entre ceja y ceja salir a cualquier parte sin considerar si la opción es mejor que lo que tiene en la actualidad, que es mucho ya que es titular en el actual campeón de Chile, el equipo más popular, importante y el único grande de este país, además de ex campeón de Libertadores (cosa que Newell’s no es). Más allá de exigirle a Pavez sentimiento por la camiseta por haber salido de la cantera (llego ya formado de las inferiores de Cobreloa a las albas y es sabido que su sentimiento inicial fue azul) se le pide inteligencia. Si va a dejar Colo-Colo que sea por una opción realmente mejor.

Como vemos, en ambos casos la supuesta salida de Pavez y Valdés seria a proyectos que suenan mejor de lo que realmente son. Debemos concordar que, aunque el futbol argentino es superior al chileno, este está lejos de tener el nivel de antaño. De hecho si se revisa el listado de chilenos que estuvo en Argentina en la última temporada te encuentras con nombres como los de Mauricio Arias, Matías Campos Toro o Daud Gazale y se han agregado este año Emilio Hernández y José Rojas… queda claro que ya no es lo que solía ser.

Aun así Jaime Valdes tiene un punto a favor en su argumento y en el que no deja de tener razón. Colo-Colo no tiene un plantel como para pelear una Libertadores. Su mayor carencia es, específicamente que no tiene un plantel lo suficientemente largo y rico en opciones. No es que no haya inversión o calidad en el equipo, como muchos argumentan, porque si se analiza el plantel se verá que Colo Colo tiene a dos arqueros seleccionados como Justo Villar y Paulo Garces, al mejor defensa de la liga chilena como es Julio Barroso, a un lateral derecho mundialista y con oficio como Gonzalo Fierro, a un dos veces mundialista y Campeón de América como Jean Beausejour, a un gran volante central como Esteban Pavez, al mejor jugador de nuestra liga como es Jaime Valdes y a un delantero cinco veces máximo goleador de la liga chilena y dos veces mundialista como Esteban Paredes, además de jóvenes talentos como Vilches, Rodríguez, Carvallo, Baeza, Gutiérrez, etc. Tener un plantel con esos nombres implica una tremenda inversión, la que se requiere también para mantener un equipo de calidad como este.

Lo que falta son alternativas ya que se tiene prácticamente a un jugador por puesto, con los titulares muy por sobre el nivel de los reservas. Lo que falta es renovación porque varios de los estelares ya están por sobre los 30, algunos sobre los 35, lo que afecta la dinámica, el ritmo y la resistencia del equipo. Lo que falta son algunos puestos específicos para dejar de improvisar, como los punteros y los centrales (Tonso y Zaldivia debieran ser solución pero aun así faltan relevos). Lo que falta es convicción de la dirigencia para proponérselo y decirlo con todas sus letras: vamos por la Libertadores y respaldar ese deseo con hechos y contrataciones de nivel. Si uno ve el equipo actual queda la impresión de que se había comenzado un proyecto importante, el que en alguna parte perdió el rumbo quedándose a medio camino. Es hora de retomarlo, los jugadores, los hinchas y el pueblo albo lo exige.

Por último, algo que también tiene que ver con el proyecto total es la presencia en el equipo de la gente de casa. El equipo del ’91 tenía a gente como Garrido, Margas, Miguel y Marcelo Ramírez, Ormeño, Pizarro y Peralta. El del 2006 tenía a Mena, Henríquez, Riffo, Fierro, Ormeño, Vidal y Fernández (antes a Bravo y Valdivia). Eso se echa de menos en este equipo. Contamos a Fierro, Pavez, Gutiérrez y Baeza como estelares… y seria. En inferiores hay un problema, el trabajo de cadetes no se está haciendo de la manera correcta, y si bien es cierto que hay camadas que son mejores que otras, al parecer se ha perdido el rumbo. Y no es culpa de Fernando Carvallo, como algunos quieren hacer creer, porque el tipo lleva recién un año en el club y el tema viene de bastante tiempo antes. Este es un problema que llegó junto a la concesionaria y que esta no ha sabido solucionar. La última camada interesante se incubó antes de la quiebra, luego han salido uno o dos jugadores de nivel. Y todo equipo de Colo-Colo que logró algo en su historia tuvo al menos seis jugadores estelares formados en casa. Se entiende que el poder del mercado europeo hace difícil mantener a los buenos jugadores en el plantel pero este no ha sido el caso de Colo-Colo. Fuera de Jorquera y Rabello no hay otros jugadores que en los últimos años se hayan exportado. Algo dice el hecho de haber tenido en el equipo a un técnico que venía de inferiores como Héctor Tapia y que este haya elegido contratar jugadores avezados en vez de darle tiraje a la chimenea (porque lo importante no es la cantidad de jugadores jóvenes que hagas debutar sino la cantidad que logres consagrar). Es tiempo de hacer caso a las señales y hacer en casa algo más que solo lavar la ropa sucia.

SAMUEL LORCA M.

sammael @xamwel