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En un capítulo más de esta sección del recuerdo, revisamos otra de las “rupturistas” camisetas que ha vestido el “Cacique” a lo largo de su historia.
Si usted se horrorizó cuando, a mediados del año pasado, se rumoreaba que la marca Under Armour había diseñado para Colo-Colo una tercera camiseta de color ¡naranja!, la que finalmente nunca salió a la venta, sólo fue utilizada como camiseta de entrenamiento, debe saber que esta incursión en colores “tulipanes” no es la primera que se instaura en el uniforme del primer equipo.

Corría el año ’72, y la dirigencia alba pretendía devolverle la alegría al hincha, que había sufrido una doble decepción el torneo anterior, donde no sólo tuvo que ver cómo Colo-Colo quedaba rezagado al cuarto lugar, sino que además debía soportar la partida de uno de los símbolos del club: Jorge Toro, quien había vuelto con bombos y platillos al club de sus amores, pero que en la anterior campaña sólo jugó 8 partidos, mostrando un rendimiento muy alejado de lo que se esperaba.
Para la campaña del ’72 son siete los jugadores que contrata la dirigencia alba para recuperar la gloria perdida, entre estos, los fundamentales Guillermo “Loco” Páez, Leonardo “Pollo” Véliz y el gran Francisco “Chamaco” Valdés. Pero sin duda, la contratación clave fue la del DT: Luis “Zorro” Álamos, creador del Ballet Azul, que dominó los años ’60 al fútbol Nacional, y que no conocía de copas desde que abandonó la banca laica.
La campaña del ’72 sencillamente fue sensacional. 90 goles a favor, convirtieron a este Colo-Colo en uno de los más goleadores de la historia. Pese a esta capacidad goleadora, peleó partido a partido la punta del torneo con una sólida Unión Española, que contaba entre sus filas con jugadores de la talla de Antonio Arias, Honorino Landa, y su flamante contratación: Jorge Toro.
Fue así como, a tres fechas del final, Colo-Colo visitaba la Araucanía para enfrentarse al equipo representante de esa zona, conocido entonces como Green Cross (actual Temuco). Como este equipo jugaba de blanco, con algunos ribetes verdes, Colo-Colo se vio obligado a jugar con otra indumentaria.
Por esta situación, los jugadores de Colo-Colo terminarían vistiendo una llamativa camiseta naranja, como anticipando lo que pasaría cinco años después, la fundación de un club que revolucionaría al fútbol chileno: Cobreloa. El partido terminaría a favor al “Cacique” por 1-4, lo que ya casi consolidaba un nuevo campeonato para Colo-Colo. Campeonato que finalmente se conseguiría en un ajustado empate 0-0 con Unión Española en Santiago, dándole la ventaja matemática que necesitaba para bajar la onceava estrella del “Popular”
En la foto podemos distinguir claramente a quien fue el portero de Colo-Colo durante esa campaña. Miguel Ángel Onzari, nacido en Buenos Aires, debuta por Velez Sarfield el año ’71, y llega como una de las contrataciones del “Zorro” Álamos para el ’72. Onzari tiene una campaña casi perfecta en esta temporada, que sólo tuvo la mancha en el naciente Superclásico con la U, donde cuentan los diarios de la época que se comió dos goles. Según cuenta la historia oficial, Onzari pierde muchos puntos ante la hinchada por esta mala actuación, lo que provocaría la contratación de un nuevo portero; aunque la historia no-oficial, relata que el argentino estuvo involucrado indirectamente en un homicidio en la octava región, lo que obligó su rápida vuelta al país trasandino. De ahí en más, su carrera la realizaría en clubes argentinos y ecuatorianos.
Este fin de semana volvemos a la cancha. Que siempre tengamos en cuenta que este es un club con historias; a veces, tan extrañas que relacionan colores, homicidios y campeonatos. Pese a todo ¡Vamos Colo-Colo!
Por Juan Andrés Estay