Desde la parte final del torneo pasado hasta hoy, no somos pocos los que vemos con desgano el juego que tiene el equipo del Coto Sierra. Un juego lánguido, lento, a veces frustrante. Sin embargo, el torneo pasado el equipo salió campeón (pese a todas las dificultades ya sabidas) y hoy somos punteros con casi la mitad del campeonato jugado.
Autor | Rodrigo Gallegos Follow @Roidrigo
Imagen: Agencia UNO / Dale Albo
Sabemos que estos resultados se han dado por la poca regularidad del fútbol chileno, pero también por las individualidades que tiene el equipo albo. Villar, Barroso, Valdés y Paredes fueron los encargados de bajar la 31. Pero sobre todo Villar, que a punta de atajadas descollantes se transformó en figura en reiteradas fechas.
Este torneo lo empezamos con extrañeza. Felices por la entrega de la Copa, pero molestos y preocupados por la falta de refuerzos. Es por eso que se veía un torneo difícil (y vaya que lo ha sido), dependiendo de nuevo de las figuras del torneo pasado.
Con el correr de las fechas, seguimos viendo el mismo juego. Lento, aburrido y que muchas veces dan ganas de irse a dormir siesta. Sin embargo, ha habido una diferencia. La figura de Justo Villar ha ido perdiendo relevancia (en el buen sentido de la palabra) dado el buen rendimiento de la defensa alba. Aquí cobra importancia la llegada de Matías Zaldivia.
Con lo anterior, no digo que el argentino sea un súper clase como lo es Julio Barroso, pero ha sido un complemento perfecto para el Almirante y de paso, ha permitido que Claudio Baeza juegue en su puesto natural y rinda de manera soberbia en conjunto con Esteban Pavez.
Quizás, mientras esté el actual cuerpo técnico, nos tendremos que acostumbrar a un juego que no es muy vistoso, pero que cumple. Si bien no somos una máquina de hacer goles, la parte posterior se ha logrado afianzar y se han convertido en un muro infranqueable para los delanteros rivales que nos ha llevado a tener sólo 2 goles en contra en 7 fechas, completando un promedio de 0,28 goles por partido; el mejor promedio en el mundo.
















