BRYAN, EL PEQUEÑO GIGANTE

Bryan era un niño muy diferente a sus compañeros de curso: era mas flaquito, más pequeñito y tenía menos edad que el resto. Pero eso nunca fue problema para él, pues siempre se llevó bien con todos y rendía de manera correcta en todas las pruebas que se le presentaban.

Un día en la clase de Educación Física, el profesor recién llegado realizó una competencia de tirar la cuerda. Armó dos equipos y el vencedor tendría nota siete. Bryan pocas veces era considerado en estas competencias, pues era pequeñito y flaquito, sin embargo nunca dejaba de entrenar y hacer ejercicios en la clase para tener buenas notas. Esta vez la historia fue diferente. El profesor premió todas esas clases de esfuerzo y lo pusó en uno de los equipos para que compitiera. Al final de la hora, él y sus compañeros tenían nota siete por haber ganado.

De ahí en adelante, Bryan se convirtió poco a poco en el pequeño gigante de la clase, pues a pesar de su contextura física tenía mucha fuerza y ganas de competir, y por supuesto de ganar.

Sin embargo, no todo fue color de rosa. Pues al año siguiente, el profesor de educación fisica ya no era el mismo. Llegó uno nuevo y con él tambien llegaron compañeritos nuevos, mucho mas altos y grandes, que aparentaban ser muy fuertes. Bryan nuevamente volvió a quedar en el olvido y solo en determinadas ocasiones el profesor lo consideró para competir con sus compañeros-. Esto no lo detuvo, pues él sabía que algun dia lo mirarían igual que a todos, asi que nunca dejó de entrenar ni de hacer ejercicios para ser mas fuerte y veloz.

La paciencia del joven Bryan tuvo su recompensa, pues ya casi a final de año los compañeros nuevos que habian llegado estaban cansados, ya no tenían fuerza y el profesor le dio la oportunidad al joven Bryan para que compitiera. Todos llevaron una gran sorpresa cuando vieron que el pequeño ahora era un gigante, tenía mucha fuerza, muchas ganas, mucha garra y de un dos por tres tiró la cuerda y ayudó a todo su equipo a ganar.

No hay que rendirse jamás, aunque todo vaya en contra. La paciencia y la perseverancia, siempre serán la clave del éxito.