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Alguna vez han escuchado el tema de Joe Vasconcellos que se llama «La Funa»?
Habla de aquel hombre/mujer promedio chileno que busca aparentar tener un estado social más alto del que en realidad tiene.
Debe ser triste vivir así, evitar contar a sus amigos que nació en una comuna humilde, hablar con una papa en la boca o insistir majaderamente en que tiene antepasados europeos.
Colo-Colo nunca ha negado su historia que representa a un pueblo indígena que ahora todos desconocen intentando hacerse los europeos. Colo-Colo no llegó donde está robando ni estafando. (Posiblemente alguien diría que el penal del domingo fue un robo. Yo diría que fue un «Error arbitral que afecta o beneficia por igual cada cierto tiempo a TODOS los equipos chilenos.» El que diga que eso fue directamente un robo que recuerde su reciente paso a semifinales de Copa Chile con un penal que no cobraría ni José Feliciano.) Colo-Colo está donde está hoy a punta de puro esfuerzo y sacrificio. Como muchos de los que ahora tenemos un mejor pasar que en nuestra infancia. Fue todo con nuestro sacrificio y esfuerzo.
En la vereda de enfrente está el chuncho. Personaje que ha pasado los últimos años, desde que volvió a primera división, intentando autoconvencerse y convencer a los demás de que tienen «La mejor hinchada, la más fiel y la que nunca abandona». Intentan hacer creer a todos que ellos son el equipo más popular de la actualidad y que la popularidad de Colo-Colo ha quedado en el pasado como la popularidad antiquísima de Magallanes. Siendo un pajarraco dicen ser «El león». Nos llaman «hijos» cuando las estadísticas aclaran una paternidad alba y no azul.
Nuestra rivalidad se basa en que los azules representan arribismo y nosotros nunca negaremos de donde venimos. Del trabajador, de la comuna humilde… del Chipamogli.
















