COLUMNA | ¡Basta ya!

Siempre me he encargado de criticar el estilo de juego de José Luis Sierra, pero esta semana terminó por colmarme.

Autor | Rodrigo Gallegos

Imagen: Agencia UNO

Es hora de una reestructuración completa, es necesario un cambio de aire. El equipo cayó en un pozo peligroso. Si no tenemos a Paredes y Valdés, el equipo no tiene peso alguno.
Luego del partido con Huachipato la semana pasada, el ánimo no quedó muy arriba de cara al partido con Melgar en Perú. Llegó aquel día y los nervios afloraron ante un partido tan importante y tan trascendental luego del resultado de Independiente del Valle y Mineiro; había que ganar o ganar. El rival parecía más que abordable, un equipo que no ganaba hace 10 partidos, con cero puntos en el grupo y penúltimo en el torneo peruano. Sin embargo, el partido reveló los infinitos problemas de un plantel que se nota cansado física y mentalmente.

El encuentro pudo terminar, fácilmente, en una derrota. Gracias a lo poco prolijo del equipo peruano y a un tremendo Paredes, pudimos sacar un resultado que nos mantiene con vida para el partido de este jueves en el Monumental. Aquí, mi rabia ya fue subiendo. No es posible que un equipo de un nivel tan bajo, nos tuviera rezando y rogando porque Garcés atajara o que el delantero fallara.

En fin, llegó el domingo y era el turno del siempre complicado O’Higgins.
No hablaré del partido, sino de la actitud del equipo y del técnico, que me tienen cansado, apenado y preocupado. Nuevamente el técnico guardó a sus figuras, Paredes y Valdés. Está bien, ustedes me dirán que venían con sobrecarga y con molestias físicas. Ante eso, el Coto tuvo que hacer cambios de la mitad para arriba. Sin embargo, nuevamente se equivocó. Está bien que su ideal de juego sea con 3 jugadores en ataque, pero ¿por qué insistir en él si no están los jugadores para llevar a cabo esa idea? Juan Delgado no es centrodelantero y Canchita Gonzales no es puntero. Es realmente preocupante la tozudez de nuestro técnico.

Ok, uno se puede equivocar en la táctica, pero lo que es imperdonable es la actitud. No puede ser que, estando perdiendo, el técnico esté sentado con la cabeza abajo y sin gritar, sin alentar a su equipo. Los jugadores no lo hacen mucho mejor. Jugadores que reclaman titularidad como el peruano, no aprovechan su oportunidad (no digo que fuera figura, porque más encima no estaba jugando en su puesto, pero mostrar un poquito de ganas no vendría mal). Un claro ejemplo del momento del equipo, fue lo que pasó camino a camarines una vez finalizado el primer tiempo. Con el equipo pasando por el túnel, Sierra se fue hacia un rincón a hablar con Pedro Reyes de muy malos ánimos en vez de motivar y alentar al equipo de cara al segundo tiempo.

Sin miedo a equivocarme, me atrevo a decir que Sierra no dio el ancho para un cargo como es el ser entrenador de un equipo como Colo-Colo. Sí, salió campeón el torneo pasado; pero he reiterado hasta el cansancio que se debió gracias a las individualidades como Villar, Barroso, Valdés y Paredes. Porque la parte final del Apertura fue ajustadísima luego de tener una buena ventaja.

Y bien, el responsable no es tan solo Sierra, sino que los jugadores y Blanco y Negro también tienen cuota de responsabilidad. Los jugadores porque hay algunos que no están pasando por un buen momento. Es el caso de nuestro capitán, Gonzalo Fierro. Hoy se cansó de dar licencias al rival, lo que viene siendo una tónica en los últimos partidos. Martín Rodríguez desapareció; luego de tener un prometedor comienzo con el indio en el pecho, algo pasó con el jugador que fue perdiendo protagonismo y lo que es peor, es que se ve sin ganas de jugar. Qué decir de Juan Delgado, si bien tiene algunos chispazos, simplemente se quedó en una promesa.

Blanco y Negro, como decía, también tiene culpa en esto. A la hora de traer refuerzos, no se cansan de tomar malas decisiones. No podemos seguir dándonos el lujo de recibir a jugadores que no aportan. Zaldivia fue el único acierto.

Tonso, si bien partió con muchas ganas, luego de ese gol perdido ante Mineiro desapareció y Javier Reina no merece palabras; no hace una buena. Para el próximo torneo necesitamos con urgencia buenos nombres y por favor, que Blanco y Negro no dé su habitual excusa barata de no tener dinero, eso es inaceptable en la institución en la que están.

¡Aah! Una última cosa. Dudo que Anibal Mosa lea esto, pero por si acaso. Antes de hablar, piense un poquito. Su trabajo es otro, no el estar dando declaraciones para la tribuna.

En fin. Se necesita un gran cambio. Colo Colo no funciona como equipo. Se depende de lo que haga Valdés, Paredes, Villar y Beausejour por su banda. Sierra y su cuerpo técnico deben irse (pase lo que pase el jueves por Libertadores) y hay jugadores que no están para jugar en el equipo más grande de Chile.