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Autor | Sebastián Ibarra Follow @ELFaaxaa
Imagen: agencia UNO
Pasó la fecha doble clasificatoria y quizás lo más importante para los colocolinos fue la triste lesión de matías, muchos lo sufrimos y aún lo lamentamos, pero al menos tuvimos la dicha de tenerlo devuelta en la ruca, eso a mí, al menos, me dejó más que feliz. Fuera de eso, lo que nos debiera importar son las 2 semanas que tuvo para trabajar el equipo de Pablo Guede y para ojalá haber logrado calmar a cierto referente del plantel.
Que está amurrado, que se quería ir, que no le gusta el nuevo sistema y hasta que se lleva mal con el entrenador, todo eso y más se ha hablado sobre el “almirante”. Claro es que no ha tenido el nivel de antaño, quizás desde aquella pugna con José Luis Sierra, que no es el mismo. Pero yo, confío.
El partido pasado nos hizo falta, 2 estocadas bastaron para volver a los fantasmas, eso de la irregularidad, eso que habíamos dejado de lado hace ya algunos años, la derrota con Iquique puede, para Guede, no ser tan importante más allá de los puntos, para mí, tiene bastante más significancia que solo 3 puntos perdidos.
Llegó como una estrella, venía del ilustre nuevo campeón O’higgins, era puntal para ellos y nos eligió como destino.
Desde el primer momento sentimos que él era el elegido, por fin, luego de años buscando al puntal de la defensa lo habíamos encontrado. Salida limpia, juego vistoso, líder y cuando hace falta toma la pelota y va hacia adelante, era solo un central, pero a los colocolinos nos llenaba la vista verlo jugar, lo necesitamos.
Llegó la ansiada estrella “30”, al equipo por fin funcionaba, habíamos dejado de “bailar con la fea”. Julio era pieza fundamental, así pasó el tiempo y nos acostumbramos a su altísimo nivel y cuando de pronto éste comenzó a bajar, todos confiamos en que solo era una mala racha.
Pero siguió y los rumores de traspasos empezaron a llegar, lo quería el Celta de España, acá lo defendimos y se quedó, pero el nivel no subió. Hoy con nuevo técnico los problemas siguen, pero eso la verdad no nos importa mucho, todos creemos en él. El último partido dejó en claro que lo necesitamos más que nunca y aunque su nivel no sea el que conocimos al comienzo, sigue siendo el mejor defensa extranjero que ha jugado en el popular.
Barroso está de vuelta luego de su lesión, con más ganas que nunca, de callar a todos eso que ya lo piden fuera, con más fuerza que nunca para volver hacer el patrón, el que no deja pasar ni una mosca. Barroso está listo para dejar atrás los rumores y a Colo-Colo ahora le toca responder. El Almirante esta de vuelta y el Domingo será su regreso triunfal.

