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Durante todo el semestre, me dediqué a criticar el juego de Colo-Colo. Critiqué a Sierra, a los jugadores y a la dirigencia. Hoy, estoy triste.
Autor | Rodrigo Gallegos Follow @Roidrigo
Imagen: DaleAlbo
Estoy triste porque a pesar de que muchas veces dije que Colo-Colo no se merecía ser campeón, la pasión me traicionó en esta ocasión y lo único que quería era el milagro. No dependía de nosotros y por largos momentos, estábamos forzando un partido de definición. Al final, lamentablemente, los resultados no acompañaron y todo terminó para un Colo-Colo que al fin se va de vacaciones para descansar.
Estoy triste porque al final del torneo se vio un equipo quebrado. Declaraciones iban y venían, Anibal Mosa que se dedicaba a dar frases para la tribuna en vez de concentrarse en hacer su trabajo.
Rumores de despedidas, de traspasos y un sinfín de cosas que hicieron que este cierre de campeonato no fuera de los mejores.
Triste porque, como pocas veces, vi a jugadores que no querían estar en el club. Cuántos jugadores matarían por vestir esta linda camiseta y no pocos jugadores mostraron una desidia preocupante a la hora de jugar. Se necesitan jugadores que suden sangre al momento de defender el equipo de Arellano.
Estoy triste porque nuevamente fracasamos en la Copa Libertadores. Porque a pesar de tener un grupo muy abordable, no supimos aprovechar las oportunidades que tuvimos y dejamos pasar una buena ocasión para por fin clasificar a octavos de final.
Estoy triste por la gente de Colo-Colo, por los que alientan siempre al equipo y que nunca le fallan al popular. Porque a pesar de las adversidades siempre estuvieron ahí para gritar y cantarle a los blancos. Triste por los (algunos) jugadores que lo dejaron todo, que se esforzaron hasta el máximo de sus capacidades por lograr ganar; por esos jugadores que sufrieron tras cada derrota o por cada mal momento.
Lo he repetido hace varias semanas, necesitamos un cambio de aire. El cuerpo técnico, por el bien del club, debe dar un paso al costado. Necesitamos gente que no se conforme con lo mínimo, que siempre quiera más y que tenga autocrítica. No quiero más excusas inservibles, no quiero volver a ver a un equipo que critique el nulo trabajo del técnico. Necesito que Colo-Colo vuelva a tener ese protagonismo en la cancha, que no se canse de correr y que en los momentos difíciles, ponga empuje y coraje.
Pero tengo esperanzas. Colo-Colo se va de vacaciones por largo tiempo. Es hora de tomar decisiones, de reflexionar qué es lo que se quiere para el club. Espero que la dirigencia actúe de buena manera y hagan lo correcto por primera vez en mucho tiempo porque han sido muchas las malas decisiones.
Ojalá el tiempo pase rápido para volver a verte, campeón. Porque el fútbol sin ti, es difícil de ver. Hasta la próxima, querido amigo.
















