COLUMNA | Si se dosifica, que se dosifique bien

 Quiero empezar comentando que, si bien no soy de la idea de dosificar, este era el partido para hacerlo. No había otro. Sin embargo, con la derrota, todavía no sabemos si fue una buena o mala jugada. El miércoles lo sabremos.

Autor | Rodrigo Gallegos

Imagen: Dale Albo

Colo-Colo jugaba por mantener la diferencia en la tabla de posiciones. Para eso se enfrentaba al colista del torneo, equipo que sólo había convertido dos goles en todo lo que va de torneo. ¿Qué mejor? ¿Había otro mejor escenario para dosificar?

Estaban todos los ingredientes necesarios para hacer cambios al equipo que venía jugando. Zaldivia y Paredes lesionados, partido ante la UC y Atlético Mineiro en una semana, un partido el miércoles frente al mismo equipo brasileño y el partido contra el archirrival el domingo próximo. A eso, había que sumarle viajes y poco descanso. Todo bien hasta ahí. Sin embargo, Sierra se equivocó en la manera de plantear los cambios.

¿A qué me refiero al decir que la dosificación fue mal planteada? Un equipo plagado de juveniles necesita de líderes. En cancha, sólo era Justo Villar quien contaba con esa cualidad. Baeza y Pavez, pese a ser titulares indiscutidos, no tienen esa característica especial que tienen algunos jugadores.

En mi opinión faltaron, al menos, dos jugadores más. Podría haber sido Fierro, Barroso, Beausejour o el mismo Valdés desde la partida. Frente al rival que se jugaba (sin mirarlo en menos), a priori, no hubiese costado mucho ponerse en ventaja. Luego de ponerse por encima en el marcador, se podría haber dosificado de manera absoluta y hacer ingresar a más juveniles y administrar la ventaja.

Otro aspecto en el que se equivocó Sierra fue en los cambios. El primer tiempo de Reina fue malísimo y a eso hay que sumarle que no se tuvo poder ofensivo. El ingreso de Vilches por Reina estaba cantado y así bajar a Carvallo (que tampoco gravitó) a su posición natural. Sin embargo, el Coto, sorprendentemente dejó al colombiano en cancha. E increíblemente, el cambió le resultó. Los primeros minutos del segundo tiempo fueron los mejores del Cacique. Dos palos y parecía que en cualquier momento venía el gol. Pero, ¿qué paso? En el mejor momento del cafetalero en cancha, Sierra decide sacarlo para poner a Valdés. No le resultó y más encima Pajarito fue (bien) expulsado.

Este partido era igual o más importante que el que se viene en Belo Horizonte, por lo que se debía ganar. Estuvo mal planteado desde el banco y los jugadores tampoco estuvieron a la altura. No se pueden regalar puntos en un campeonato que es tan corto.

Recuerden que todos pueden caer, lo importante es saber ponerse de pie. Y es fundamental que se haga para poder enfrentar con todo lo que viene, tanto en Brasil como ante la Universidad de Chile.