COLUMNA | Un equipo que no quiso ganar

El Cacique hipotecó sus opciones al título tras perder 3-1 con Palestino en el Estadio Monumental, comenzando a despedirse de la estrella 32.

Autor | Ariel Orellana

Un triunfo y solamente un triunfo, nada más que eso era lo que necesitaba Colo Colo para mantenerse con opciones en el Clausura, había cierta duda sobre el desempeño del equipo, ya que la eliminación en Copa Libertadores había dejado más dudas que aciertos. Existía cierto contraste entre la pésima actuación en la derrota ante O’Higgins, donde el equipo se vio sin ideas (como en gran parte del torneo) y el correcto segundo tiempo contra Independiente del Valle, donde si bien no se obtuvo el resultado esperado, se vio a un equipo con muchas más ganas.

En el papel, el equipo salía a la cancha con la intención de obtener los tres puntos para volver a tomar el liderato del torneo, aunque fuese por unas horas y sentarse a esperar lo que podían hacer sus rivales directos, pero 9’ minutos bastaron para dejar en claro que esa quizás no fue la intención de los albos. A los 8’ minutos el rival se puso en ventaja con gol de Fernando Meza, un minuto más tarde, Enzo Gutiérrez puso el 2-0, casi dando por terminado el partido.

Colo Colo no hizo mucho más por dar vuelta el marcador, si bien José Luis Sierra hizo dos cambios, no marcaron la diferencia esperada en el juego del equipo, que solo dejó malas impresiones, se vio a un equipo cansado, sin ideas y con muchas dificultades en todas las zonas de la cancha, se vio a un equipo sin ganas de ganar, sin hambre de triunfo. Se perdió toda esa mística del Cacique, donde ganar siempre era lo más importante, donde ganar era lo único importante.

Diego Cagna, Américo Gallego, Ivo Basay, todos esos nombres comenzaron a asomar en la memoria del hincha, los fantasmas de la peor época del club en los últimos años volvieron a rondar en el Monumental, y es que los dirigidos por José Luis Sierra parecieron no estar a la altura, jugadores caminando sobre el terreno de juego y la imagen del DT a la orilla de la cancha mirando hacia el infinito sin encontrar respuestas, los fantasmas volvieron y esta vez no se deben quedar, se deben hacer cambios drásticos en el plantel de honor.

Colo Colo es garra, es empuje y es coraje, es todo eso que hoy no se vio en la cancha, eso que no se está reflejando en el terreno de juego, eso que nos falta, eso es Colo Colo, el sinónimo de triunfo, el de los 91 años de gloria, sí, porque en la semana de nuestro cumpleaños número 91, nuestro equipo, sí, nuestro, el de todos, nos brindó la peor de las celebraciones.

A los 82 minutos, Enzo Gutiérrez marcó el 3 a 0 y el público comenzó a abandonar el recinto de Macul, no había más por ver, el hincha se retiró dolido y los dardos apuntaron principalmente a José Luis Sierra y la concesionaria Blanco & Negro, cuyo presidente había salido durante el día a confirmar al DT para el próximo torneo. Hay mucho por mejorar.