DE ATRÁS PICA EL INDIO | Darlo Vuelta

Autor | Diego Jorquera

Las falencias son muchas y los resultados pocos. De nada sirve enfocarse en los problemas, cuando lo que se necesita son soluciones. No gastemos energías en criticar al técnico, o a los jugadores, mucho menos a los dirigentes; lo mejor que podemos hacer, es enfocarnos en cómo “dar vuelta” esta situación.

Un día como ayer

La última derrota frente a Palestino puede haber sido la gota que rebalsó el vaso. Pienso que recordar hazañas históricas del pasado no es lo que necesitamos en nuestro presente, porque no beneficia en nada nuestro futuro, además añade una cuota de tristeza al actual momento, en el que no puedo evitar pensar que “todo tiempo pasado fue mejor”.

Como diría Felipito, “vamos por parte”, viendo que es lo que sale para poder ayudar a nuestro Colo Colo querido, para mejorar nuestras deficiencias y aprovechar nuestras fortalezas. Nunca olviden que a pesar de todo lo malo, seguimos siendo el eterno campeón.

Defensa

La dupla de centrales está consolidada. Julio Barroso y Matías Zaldivia se entienden en la cancha y ordenan una línea defensiva a través del ejemplo, el problema está en los laterales. Por la derecha está el capitán, y por la izquierda “Bose” o un juvenil. Por las bandas hay que desbordar, hay que sorprender, hay que aparecer por la espalda y sacar un buen centro, “ponerla como con la mano” en la cabeza del compañero. El problema es que no se corre, se recibe y se toca para el lado, no “pican”, no sorprenden. Por las bandas, algunos necesitan volver a sentir la camiseta de nuevo. Un poco de “banca” no le hace mal a nadie, de vez en cuando.

Caso aparte son Gutiérrez y Rodríguez, deslumbrantes promesas del fútbol joven, llamados a ser los reemplazantes naturales de la defensa colocolina, se fueron quedando de a poco en eso, promesas. Problemas de disciplinas y de “aires de grandeza”, han generado que jugadores, que antes de cumplir 20 ya tenían ofertas desde Europa”, dejaran de jugar como lo hicieron en su primer partido: metiendo y corriendo.

Mediocampo

“Pajarito” está irreconocible, Pavez anda un poco perdido y Baeza corta mucho pero genera poco, Araya recibe con tranquilidad, pero suelta el balón inmediatamente, como si no quisiera tenerlo. En la mitad de la cancha se crea el juego, se abre hacia las bandas o se mete un pase en profundidad. Hay que ser “canchero”. Los jugadores jóvenes tienen el despliegue físico necesario, pero no el carácter suficiente. Se la pasan tocando hacia el costado sin profundizar con peligro. No estaría de más practicar un poco los remates de fuera del área.

La concentración también es clave, para ver quien está libre, quien viene pasando, o ver si tengo espacio para encarar. Esto es Colo Colo, y para salir de esta complicada situación pienso que a los jugadores les serviría recordar como jugaba Arturo Vidal, Marcelo Espina o Jaime Pizarro: metiendo y corriendo.

En labores “de corte” el equipo está bien, y cuando se presiona se recupera la pelota, Colo Colo siempre tiene mayor posesión de balón que sus rivales. Lo que hace falta es un mediocampista que tenga clara cuál es su “pega” y contagie esa confianza a los que están al lado suyo.

El “10”

Esta especie en extinción todavía tiene algunos buenos exponentes. Ese jugador distinto, que puede meter un pase filtrado, que sorprende, que habilite, que hace goles. El último buen “10” del Cacique fue Giovanni Hernández, hace ya 9 largos años. Coincidentemente, ese fue el último año que clasificamos a 8vos de final de La Copa Libertadores.

El problema acá no es la falta de jugadores, Colo Colo en juveniles tiene “creadores” espectaculares, el problema es contratar a ese “10” extranjero, barato y que no conoce nadie, y traerlo a jugar al equipo, evitando la opción de que el juvenil juegue y aprende en la práctica.

Claro que el futbolista tendría que salir con un poco más de ánimo; a Bryan se le han dado muchas oportunidades, pero nunca ha mostrado el nivel ni el despliegue que se le vio en la sub-19.

Hay que meter y correr

Delantera

Paredes es un fuera de serie, pero no puede hacer todo el trabajo. Fue el único jugador de Colo Colo que anotó en la Libertadores 2016, el único. El resto, “mucho ruido y pocas nueces”. Delgado no sabe por dónde jugar, Tonso es mejor de lo que pensábamos, pero no es ninguna maravilla, solo que se habló tan mal de él que llega a “ser bueno”. Martín Rodríguez tiene ganas, pero un semestre en préstamo no le haría mal. Es difícil ser futbolista en el cacique.

Barti metía y corría, lo mismo “Chamagol”, Espinoza, Chamaco, Caszely o Humberto. Hay que querer la pelota, buscarla y salir disparado al arco. Si el delantero tiene la confianza, hará festejar al hincha. Lucas, enfermo y todo, se paseó a la defensa de la “U”, Waldo Ponce todavía lo sigue buscando, ¿Y porque? porque metía y corría.

Conclusión

Más allá de lo técnico y táctico, al equipo le hace falta personalidad, identidad colocolina. Esto no es una crisis, esto es un relajo muy grande, “una siesta”.

Esta sección ha revisado muchos partidos donde Colo Colo tuvo el partido en contra y lo dio vuelta, muchas veces no jugando bien, pero dejando todo en la cancha. El problema general es la falta de entrega, y la solución a eso simplemente es correr, luchar cada balón y demostrar con hechos de que se quieren hacer goles y ganar los partidos, campeonatos.

Mi partido favorito es ese que el Liverpool le empató 3-3 al Milán, en una final de Champions, y que luego le ganó en penales. Ese equipo italiano era monstruoso, y los ingleses no tenían mucho que hacer, pero entraron a la cancha con una convicción clara de cuál era su objetivo y no dejaron de correr hasta alcanzarlo.

Esto se puede “dar vuelta”, todavía no da para crisis. Como dijo un muy buen humorista: “En un mes, este equipo va a volar dentro de la cancha”…

Siempre cuando, “corran y metan”.