DESDE EL SILLÓN | A darle con todo en el final

Ya jugado el partido con Palestino y nuevamente sumidos en la tristeza que Sierra se ha encargado de imponer tanto a nuestro juego como a nuestra historia, quisiera recordar algunos grandes planteles que dieron la vida en la cancha de La Ruca porque sabían dónde estaban, sabían que camiseta tenían puesta.

Autor | Alberto Salazar

Queda un partido más y a ustedes jugadores albos les recomiendo pensar en la grandeza de Colo Colo en la historia.

Probablemente, se me quedaran muchos grandes equipos del cacique, y ofrezco las disculpas por no ser un historiador como otros hinchas albos, pero es lo que yo recuerdo y algo de lo que viví.

El robo a Colo Colo 73 y la forma en la cual el equipo albo logro unir a un país que se encontraba sumido en una gran crisis.

El gran e inolvidable equipo del 91 con Mirko Jozic liderando y un grupo de jugadores que daba todo y un poco más en la cancha. Los achiques de Morón, los piques de Barti y el Coca (o Pepsi) Mendoza, las definiciones de Dabrowski, la clase del Chano, la juventud e ímpetu de los noveles Margas y Cheito Ramirez, el liderazgo de Jaime Pizarro.

Los equipazos del 96-97-98 con el amado cabecita Marcelo Fabián Espina como estandarte, talentosos como Sierra (era otra cosa como jugador, hasta se le salía la cadena de vez en cuando), Emerson, Barti otra vez, delanteros guerreros y buenos pa los combos como Basay, Vergara, la velocidad y poder de simulacro del Murci, el bastión que era Pedro Reyes en defensa.

El campeonato de la quiebra, uno de los que más llore y celebré, con Eduardo Lobos, Luis Mena, Braulio Leal, David Henríquez, Marcelo Espina, Huaiquipan y muchos más.

El tremendísimo equipo del 2006 y el campeonato ganado al archirrival en su “casa”, más una final dolorosa de la Sudamericana. Según mi apreciación, el más talentoso de todos los planteles que he visto.

Como dije, debo haber olvidado mucho pero si sé que estos grandes equipos conjugaban talento y sacrificio como si en eso se les fuera la vida. Eso les pedimos, señores que componen este plantel.

Sepan que con sus triunfos son capaces de alegrar la vida de la gente, sus logros los hacemos parte de nosotros. Sepan que sus derrotas nos provocan tristeza. Podemos perder porque el rival fue superior pero no podemos entregar este torneo en bandeja como pareciera que lo estamos haciendo.

Estamos junto a ustedes de aquí hasta el fin de los tiempos…y después también ¿y saben porque? Porque “somos así, al albo lo queremos aunque nos digan que somos cogoteros”