DESDE EL SILLÓN | Exijo la número 2

Autor | Alberto Salazar

Imagen: Redgol.cl

Tenía 9 años cuando el cacique levanto la única Copa Libertadores conseguida por un club chileno en la historia. Recuerdo con claridad la alegría de un país entero sin diferencias por el color de la camiseta, llantos de felicidad por doquier, el paseo en los hombros de mi padre. Se había derrotado a los poderes facticos (jajaja), como dijeron en una vereda contraria alguna vez.

Pero en ese entonces no sabía lo pesado de la carga que vendría para las siguientes generaciones que vistieran la camiseta alba.

Claro que es un orgullo tener en nuestras vitrinas la copa de verdad, esa que se le ganaba a los campeones y subcampeones de cada torneo en ese tiempo. Pero también se ha transformado en una pesada mochila que año tras año se rellena de nostalgia, ansiedad, rabia. El tiempo sigue pasando, ya van 25 años y seguimos recordando la ÚNICA Copa Libertadores.

El peso de Colo Colo a nivel internacional es sabido por todos, aunque les cueste reconocerlo en otras trincheras, y eso es una responsabilidad gigante. Es la responsabilidad de un equipo grande.

La culpa de no tener otra Libertadores en nuestras vitrinas es compartida. Hinchas, jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes todos tenemos algún grado de responsabilidad. Salvo las semifinales a fines de los 90, no hemos logrado absolutamente nada significativo en este torneo. Y eso es imperdonable para la grandeza e historia de nuestro amado club.

Hace años no podemos pasar una primera fase.  Jugadores sin la jerarquía necesaria, técnicos con pocas ideas,  dirigentes vagos sin ambiciones deportivas, hinchas exitistas. Todos esos elementos se unen para tener que recordar la única Copa y no la primera (se entiende la diferencia, verdad?).

Se ve difícil enmendar el mal camino por el que vamos, pareciera que estamos un paso atrás de quienes quieren vernos abajo. Porque se siguen repitiendo los mismos errores año tras año.

Es lindo recordar un momento tan grandioso como lo fue ganar esa Libertadores. Es algo que no lo borrara nada ni nadie. Pero también es necesario que comencemos a exigir de manera firme que este momento se repita. Porque somos Colo Colo y porque la historia de nuestro equipo se merece respeto.