EFEMÉRIDES | En una semana como esta

Autor | Ariel Orellana

28 de Mayo de 1997:

La Copa Libertadores de América emparejó en cuartos de final, por primera vez en la historia, a Colo Colo y Universidad Católica, en la ida habían vencido los cruzados, por 2-1. La revancha se jugó aquella noche y en un emotivo duelo, los albos se impusieron por 3-1 en el partido, con goles de Fernando Vergara, José Luis Sierra e Ivo Basay, totalizando un global de 4-3 frente a los precordilleranos.

29 de Mayo de 1965:

Nace en Santiago Marcelo Antonio Ramírez Gormaz, destacado arquero albo, quien perteneció toda su carrera al club, debutó en 1983, con solo 18 años, en el triunfo albo por 4-0 sobre O’Higgins, duelo válido por la Copa Chile de aquel año, y se retiró el 2001, sólo salió del club en 1990, cuando fue enviado a préstamo a Naval, donde fue figura bajo los tres palos. Llegó a los 10 años al club y forjó una carrera admirable, convirtiéndose, junto a Lizardo Garrido, en el jugador con más títulos en la historia del Cacique, siete títulos nacionales: 1986, 1989, 1991, 1993, 1996, Clausura 1997 y 1998; Cinco Copa Chile: 1985, 1988, 1989, 1994, 1996.

Además, también fue partícipe de los tres logros internacionales del cuadro Albo: Copa Libertadores de América 1991, la Copa Interamericana 1992 y la Recopa Sudamericana de 1992, donde fue héroe, al contener un penal al Cruzeiro en la final jugada en Kobe, Japón. Desde ahí creció su leyenda como portero ataja penales, se volvió un especialista. Sus grandes actuaciones en la década de los 90’, le valieron más de una citación a la Selección Nacional, con la que disputó la Copa América en tres ocasiones: Ecuador 1993, Uruguay 1995 y Paraguay 1999, pero no sería todo, ya que también estuvo en la nómina de Nelson Acosta para el Mundial de Francia 1998. Tuvo un final más que discutido a nivel internacional, pero siempre en su estilo, un portero excéntrico para su época, simplemente “El Rambo”, un ídolo del Popular.

29 de Mayo de 1973:

Era una cita con la historia, el Estadio Nacional recibía la final de vuelta de la Copa Libertadores de América, entre Colo Colo e Independiente de Argentina, en la ida habían empatado 1-1 con goles de Mario Mendoza (I) y Francisco Sá (AG). El Cacique debía ganar para quedarse con el título, pero el partido terminó 0-0 y por aquellos años, no se hablaba de gol de visita, tiempo extra, ni de lanzamientos penales, todo se definiría en Montevideo, duelo único en cancha neutra. El partido no estuvo exento de polémica, el árbitro Romualdo Arppi Filhoa, de Brasil, anuló un gol legítimo a Carlos Caszely, bien entrado el partido y en el cual estaba habilitado por más de un jugador argentino.

29 de Mayo de 1991:

48.000 personas llegaron aquella fría noche de otoño al Estadio Defensores del Chaco, en Asunción, Paraguay. Era el duelo de ida de la gran final de Copa Libertadores de América, que enfrentaba a Olimpia contra Colo Colo. El Cacique salió a la cancha con Daniel Morón, Lizardo Garrido, Miguel Ramírez, Javier Margas, Eduardo Vilches; Gabriel Mendoza, Rubén Espinoza, Juan Carlos Peralta, Jaime Pizarro, Marcelo Barticciotto y Rubén Martínez, éste último saldría expulsado en el minuto 80’, cuando tras una falta de Virginio Cáceres, reaccionó con un intento de agresión, al final, el árbitro uruguayo Ernesto Filippi envió a ambos jugadores a las duchas. El duelo terminó con fue un favorable 0-0 de cara al partido de vuelta, a jugarse días después en Santiago.