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¿Qué les pasa cuando se decepcionan?
La decepción ocurre cuando lo que uno espera de alguien/algo no sucede. Mientras más alta es la expectativa, más grande es la decepción.
Colo-Colo enfrentaba dos semanas del terror, llenas de exigencias, trabajo, rivales complejos, presión y eso: expectativas. Mucho se habló sobre si el equipo iba a ser capaz de enfrentar la alta exigencia desde todos lados: el aspecto físico, la planificación del cuerpo técnico y el manejo anímico del plantel frente a cualquier tropiezo. Todos mirábamos expectantes cómo el Cacique se enfrentó a Atlético Mineiro, luego a San Marcos, luego un agotador viaje a Brasil para ver de nuevo a Mineiro en su casa, y cerrar con el partido más trascendente del año de visita con la Universidad de Chile. El alto nivel de esfuerzo en el que el equipo debía incurrir no hacía más que tenernos a todos en guardia, con el estómago apretado, esperando.
Cuatro partidos. Dos puntos. Ni un solo gol. Dos derrotas.
Y es aquí donde se viene la decepción… en mi caso, el dolor. Colo-Colo para mi es esa persona a la que voy a seguir amando no importa lo que haga, pero de la que SIEMPRE voy a tener las más altas expectativas. Quiero que Colo-Colo me dé lo mejor siempre, sin excusas. ¿Saben por qué? Porque yo a Colo-Colo le doy siempre lo mejor de mi.
Siempre lo acompaño. Siempre pienso en él. Siempre quiero verlo. Siempre lo entiendo. Siempre lo defiendo (hasta llegar a lo indefendible). Hasta rezo por él todas las mañanas. Me duele cuando no lo veo (si hay algo que detesto de los recesos eliminatorios es que me alejan de Colo-Colo), sufro con él cuando cae y disfruto con una pasión jamás antes vista cuando gana. Por eso es que me duele profundamente que en esta pasada las cosas no hayan salido como (espero) se planearon.
Si yo me siento así, no me puedo llegar a imaginar cómo lo sienten los que son parte del plantel. Me gustaría tanto saberlo…
Se vienen unos días de descanso para la gran mayoría del plantel y para todo el cuerpo técnico. Justo parte a Paraguay y Bose se integra a la selección de Pizzi que harto va a tener que demostrar. De a poco nos vamos a ir sintiendo mejor en todo aspecto. La realidad, por lo menos, indica que en Libertadores y en el Clausura dependemos de nosotros y ya está. A enfocarnos en eso entonces.
La pelea sigue. Y yo sigo aquí, Cacique. Siempre contigo.
Foto Gentileza de www.cooperativa.cl