EL FUEGO DEL CAMPEÓN | Juegos de la Mente

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Para que un deportista logre un rendimiento destacado en su disciplina se necesita trabajo arduo y disciplinado.

El deportista de elite cuida su cuerpo porque es, básicamente, su herramienta de trabajo. Cuida su alimentación, sus horas de sueño y realiza ejercicio físico con tal de poder hacer que su cuerpo rinda al máximo de sus capacidades por un período de tiempo que, en el caso del fútbol, no excede los 12 años si se comienza a temprana edad.

Pero siempre me ha llamado la atención que no siempre se le imprime la misma cantidad de esfuerzo a la mente del deportista de elite. Muchas veces hemos visto gente con gran talento perderse porque hay un aspecto de sus vidas que no son capaces de gobernar. Los seres humanos enfrentamos presiones de diversa índole en la vida diaria porque, bueno, así es la vida… pero ¿puede un ser humano resistir la presión de deber ser siempre el mejor en un deporte determinado si no es capaz de controlar su mente?

En el caso de Colo-Colo, siempre decimos que esperamos que los nuevos jugadores que lleguen al club «no les pese la camiseta». ¿Qué significa eso en realidad? Significa que debe comprender que está jugando en el mejor equipo de Chile y que debe aprender a manejar la presión, controlar su mente y sus reacciones si lo que quiere es ser el mejor. Y alguien debe hacerse cargo de educar este aspecto.

Me llama la atención que a veces se discuta la pertinencia o la necesidad de contar con estos especialistas para nuestros deportistas. Mal que mal, la mente controla al cuerpo. La mente también necesita entrenamiento.