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Hoy fue la Maratón de Santiago. Me tocó ver, por Andrés Bello y mientras yo andaba en bicicleta en sentido contrario, un montón de corredores que venían apenas haciendo los últimos kilómetros de la maratón. Me paré en una esquina y comencé a alentarlos, a aplaudirlos, a mirarlos a los ojos para decirles que aprovecharan la bajada porque les quedaba poco. Todos me sonrieron y siguieron adelante.
Ayer, Colo-Colo hipotecó sus chances de quedar solo en la cima del campeonato y además pasó a depender de lo que hagan sus más cercanos competidores. El primer tiempo resultó alentador en sus primeros minutos, con un Cacique que llegaba con ganas. Desafortunadamente, Colo-Colo terminó cayendo en el mismo vicio en el que ha caído desde hace varias semanas: llega al arco, no logra finiquitar con jerarquía, pierde el balón, pasan los minutos, enreda puntos. Si se puede describir en breve lo que el Popular hizo ayer, sería de esa manera. Si no perdimos ayer fue porque tuvimos algunos rendimientos individuales buenos y buena fortuna con el penal. Pero en estricto rigor, Colo-Colo no ganó el partido, teniendo elementos de sobra para hacerlo.
Es eso al final lo que desconcierta al hincha. Que teniéndolo todo para ganar, no lo hagan. Estuvo un Pajarito Valdés inspiradísimo, al que se notó que le hizo bien el descanso por Eliminatorias. Esteban Paredes se perdió demasiados goles que nos terminaron pesando al final, la defensa estuvo firme… Pero no se pudo. A cinco fechas del término del campeonato hemos cedido la punta y dependemos de que otros tropiecen.
Cacique: este es tu mes. Y queda muy poco, muy poco. Pocos kilómetros. Hagas lo que hagas, por favor no sueltes la carrera cuando queda tan poco para terminarla. Tienes que seguir, tienes que avanzar, tienes que ganar. Tu ADN no permite que tengas otra alternativa. Yo, como siempre, estaré al borde de la calle aplaudiéndote, alentándote, mirándote a los ojos para decirte que estoy contigo hagas lo que hagas.
Queda poco. ¡No aflojes, querido Campeón!