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Equilibrio y Elegancia en el mediocampo Albo
La noche alba, esa tradición veraniega que impusiera el Club Social y Deportivo Colo Colo el año 92, siempre fue una fuente inagotable de anécdotas, jugadores presentados y que nunca debutaron, etc. Pero sin embargo una de las más sabrosas tiene que ver con un joven volante brasileño de 22 años, proveniente del gigante Sao Paulo.
Cuenta la leyenda que el “guatón” Vergara, oscuro dirigente de esa época, para jugarle una broma a los periodistas que cubrían Colo Colo, disfrazó al moreno mediocampista de garzón, en un asado de camaradería el día anterior en su casa.
Pocos sospechaban que el moreno, con cara de niño tímido sería a la postre un pilar fundamental del equipo multicampeón que dirigía el paraguayo Gustavo Benitez. Con la “5” en la espalda y el indio en el pecho, el brasileño fue el socio perfecto para el cabezón Espina y José Luis Sierra.
Poseedor de un técnica exquisita y un despliegue generoso, el contención “brazuca” fue transformándose de a poco en el equilibrio que ese equipo necesitaba. Ningún ataque se gestaba en el medio campo albo, sin que la pelota pasara por la exquisita pierna derecha del “5” colocolino. Un jugador fuerte, sin ser un portento físico, con una técnica que deleitaba, muy disciplinado tácticamente y con mucha llegada al gol. Poco a poco se fue metiendo en el corazón de la hinchada del popular.

El hincha popular es exigente, cualquier jugador que quiera vestir la tricota alba debe dejar la piel en la cancha, demostrar amor por la camiseta, y por sobre todo, estar a la altura de la historia del club más grande y popular del país. Emerson Pereira, comprendió eso a la perfección. Hizo suya la historia de Colo Colo, la de Guillermo Paez, Ruben Espinoza y Raúl Ormeño. Dueño del mediocampo popular, fue forjando su leyenda en los pastos de Macul.
Sin estridencias ni alardes de guapeza mal comprendida, se transformó poco a poco en uno de los mejores mediocampistas de contención que hayan vestido la tricota alba. Era la pieza clave del equipo de Benitez. Con los albos obtuvo los campeonatos del 96, y los clausura del 97 y 98, además de la Copa Chile de 1996. Inolvidable el gol que le marcó al clásico rival en el monumental en el campeonato del 98, donde recorrió más de 20 metros sin que la pelota tocara el piso, antes de colocar la pelota en el rincón derecho del Superman Vargas, arquero de los azules.
El fin del torneo del año 98 sería transferido al Peruggia Italiano donde estaría dos temporadas antes de volver a vestir la camiseta del Popular el año 2000, último año en que vistió la camiseta blanca del Colo Colo, volvería a Chile para jugar en Unión Española el 2006 y retirarse del Futbol. Para siempre quedará el recuerdo en los hinchas colocolinos, del joven volante brasileño, que vestido de garzón llego al monumental para engalanar el medio campo albo.
Emerso Pereira Da Silva, un ídolo que yo ví.