EN UNA SEMANA COMO ESTA… | Un sueño libertador

Colo Colo es el club nacional con la más amplia historia, es por eso que en esta sección, destacaremos semanalmente, los hechos más importantes vividos por el más grande de Chile.

Autor | Ariel Orellana

Buenos Aires, 16 de Mayo de 1991:

Tras vencer a Nacional de Uruguay, en los Cuartos de Final de la Copa Libertadores de América, la semifinal emparejó a Colo Colo con Boca Juniors. La bombonera abrió sus fauces para tragarse a los albos, pero el equipo chileno no se achicó, entró a la boca del lobo con el pecho inflado. En un encuentro bastante apretado, el cuadro albo cayó por 1-0 frente al Xeneize, con gol de Alfredo Graciani, el murciélago convirtió desde los doce pasos, a los 8 minutos del primer tiempo, tras una falta penal de Miguel Ramírez contra Gabriel Batistuta. El Popular abandonó el país vecino conforme con el resultado, en tanto los bosteros, ya se sentían en la final.

Graneros, 22 de Mayo de 1968:

En un otoñal día miércoles, nace en Graneros, sexta región, el destacado carrilero derecho Gabriel Rafael Mendoza Ibarra, quién defendiera la camiseta del Popular entre 1991 y 1995, y que regresó al club en el 2001. Llegó al club proveniente de O’Higgins de Rancagua, pedido expresamente por el entrenador de le época, el reconocido técnico croata Mirko Jozic. Con Colo Colo, alzó el título de campeón del torneo nacional en 1991 y 1993, también obtuvo la Copa Chile de 1994 y fue pieza fundamental en la obtención de los tres títulos internacionales que posee el palmarés del Cacique: Copa Libertadores de América 1991, Recopa Sudamericana 1992 y Copa Interamericana 1992. Mendoza destacó por sus notables condiciones para el puesto, un lateral con un ida y vuelta notable, identificado totalmente con los colores de Colo Colo, sus grandes actuaciones tanto a nivel nacional, como internacional, le hicieron ganarse diversos llamados a la Selección Nacional, con la que participó de la Copa América de Chile 1991, donde estuvo considerado entre los mejores marcadores de punta diestro del continente. Además fue elegido en el equipo ideal de la Conmebol ese mismo año. El “Coca”, toda una leyenda.

Santiago, 22 de Mayo de 1991:

En la ruta hacia la gloria, El Cacique vivía su “Día D”, muchos la llamaron la final anticipada y tras la derrota en el partido de ida, el equipo debía intentar dar vuelta la llave para acceder a la gran final.

Boca había armado un gran equipo y su objetivo principal era ser el monarca de América. En el Monumental, el primer tiempo se jugó bajo sus condiciones. En el medio campo los argentinos tenían a Blas Giunta, Diego Soñora, Walter Pico y Diego Latorre, más arriba, el crack Diego Gabriel Batistita. Cada vez que “Batigol” tomaba el balón, le metía miedo a Morón, a los 25 sacó un disparo potente que fue interceptado a tiempo por el golero albo. Colo Colo estaba asustado pero batallaba palmo a palmo el partido.

Tras el descanso, Batigol vuelve por las suyas a los 55, el Monumental se enmudeció, pero la vida sigue, había que ganar. A los 64, Barticciotto tomó el balón por la orilla, buscó el desborde entre un bosque de rivales, sacó el centro y Rubén Martínez mete un zurdazo adelantando a Navarro Montoya, era el primero para Colo Colo y se prendía la ilusión. Bastaron dos minutos para el segundo el Coca Mendoza avanzó, eludió a dos rivales y da un pase en profundidad para Yañez. El Pato buscó la línea de fondo, todo por la derecha, tiró un centro pasado que sobró a toda la defensa, por el segundo palo, apareció un solitario Marcelo Pablo Barticciotto quien convirtió el 2-0 y desató la alegría en Macul, uno de los goles más recordados en la historia del club.

A Boca le dolió. A los 74, gol de Diego Latorre, tras un centro de Batistuta, era el descuento, el rival crecía y se metía nuevamente en el partido, la alegría se demoraba en llegar, pero a los 82, la gloria. A los 82′, el Gol. A los 82′, Martínez tomó la pelota por la izquierda, con poco espacio eludió a un rival, se la tocó a Yañez y picó al espacio, éste le devolvió la pared, para dejarlo solo frente al arco, los de Boca pedían desesperadamente el offside, pero el guardalíneas no hizo caso, Martínez no se volvió loco, no le quiso reventar el arco, Navarro Montoya salió desprotegido y se atrevió a levantársela, un toque suave, el gol más importante de su carrera, el 3-1, el gol de la fiesta, el gol de la algarabía.

Después los argentinos buscaron excusas y ensuciaron el partido con una batalla campal. Donde jugadores, cuerpos técnicos, carabineros, periodistas, fotógrafos e hinchas, se vieron involucrados. Pero ninguno de ellos fue el protagonista, Ron, un perro policial, mordió a Carlos Navarro Montoya en el trasero, imagen que quedará guardada para siempre en los archivos del fútbol nacional y continental, a lo demás no había más vuelta que darle: Colo Colo consiguió pasar a la segunda final de Copa Libertadores en su historia y su rival sería el Rey de Copas Olimpia del Paraguay. Sí, Colo Colo estaba en la final.