En el partido frente a Unión Española, Paulo Garcés tuvo una tarde para el olvido en la cual tuvo responsabilidad en los dos goles del cuadro hispano.
«Autor | Rodrigo Gallegos Follow @Roidrigo»
Repasemos los errores: Pelotazo largo del cuadro de Santa Laura y Garcés con cero sentido de la ubicación y presa de la desesperación, tomó el balón con las manos a un metro del área. Tarjeta amarilla y tiro libre peligroso para Unión Española. ¿Resultado? Golazo al palo del arquero que permitió la apertura del marcador.
En el segundo gol, si bien el tiro de Galdames era muy potente, Garcés pudo haberlo hecho mejor. La pelota le dobló las manos y el balón entró a la portería.
No hay dudas en que el puesto de arquero es el más ingrato dentro de una cancha de fútbol. Las buenas actuaciones nunca se destacan tanto como cuando se tiene una mala jornada. Por lo mismo, los equipos como Colo-Colo necesitan dos arqueros de calidad para tratar de reducir estos errores al mínimo.
Y no estoy diciendo que Garcés no tenga calidad para estar en Colo-Colo. Es más, encuentro que es un arquero que tiene muchas aptitudes, pero tiene estos pequeños grandes detalles que no lo dejan escalar más alto y ser importante, más cuando se tiene a un arquero como Justo Villar a quien quitarle el puesto.
No quiero matar a Garcés, un mal día lo tiene cualquiera. El Halcón ha tenido también buenos encuentros. Es cosa de recordar cuando la titularidad la tenía él en desmedro de Justo Villar. Pero como dije anteriormente, el primer arquero de Colo-Colo debe ser alguien que esté al borde de la perfección y Paulo Garcés está lejos de serlo.
¿Por qué está lejos de serlo? Simplemente porque no es primera vez que comete errores grandes. Jugando para Universidad Católica, tuvo gran responsabilidad en la eliminación de su equipo ante Peñarol por Copa Libertadores, cuando cometió dos errores infantiles. O en el mismo Colo-Colo, cuando muchas veces salió a destiempo para cortar jugadas rivales y cometía penales totalmente evitables que significaron derrotas para el equipo.
A Paulo le falta más seguridad, confianza y aguantar la presión. No por nada le ha costado tener titularidad en los equipos que ha estado. Es un buen arquero, pero no puede reclamar titularidad en Colo-Colo teniendo esta clase de errores.
Como dije, un mal día lo puede tener cualquiera, incluso el mejor arquero del mundo, incluso el mismo Claudio Bravo en la Copa América Centenario; pero Garcés tiene estos detalles, de manera no poco frecuente, que le cuestan muy caro al equipo y a él mismo.
IMAGEN: latercera.com
















