CON PENA Y SIN GLORIA | Gino Clara: «Soy rápido y encarador»

Comenzaba el segundo semestre del 2010. Colo-Colo buscaba consolidar el rendimiento de la primera rueda, donde marchaba puntero y con opciones de ganar el campeonato. Esta es la historia del refuerzo estrella que exigió Diego Cagna.

El segundo semestre del año 2010 Colo-Colo buscaba consolidar la punta del torneo en la segunda rueda. Debido al terremoto del 27-F de aquel año, el torneo se jugó en el formato clásico, un torneo largo de dos ruedas. La cabina técnica del Cacique estaba comandada desde abril de ese año por el trabajador, meticuloso y estudioso Diego Sebastían Cagna. La segunda rueda se avizoraba compleja, por el acoso sistemático de Universidad Católica, a la postre campeón de ese torneo.

Cuenta la leyenda, que en la oficina técnica de Cagna existía un dossier con un archivo de datos de más de mil jugadores susceptibles de ser contratados para vestir la camiseta del Popular. Luego de esta ardua tarea de búsqueda, el elegido fue el rápido y encarador (según propia confesión) Gino Clara.

Venido de Unión San Felipe gracias a las bondades de la triangulación de jugadores puesta de moda por un par de honestos representantes y empresarios argentos, y nacido en el Huracán trasandino, el delantero (?) llegaba a los pastos de Macul con toda la confianza del que tiene todos los méritos para triunfar.

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El buen Gino y su presentación en el Monumental. Foto Ferplei.com

La realidad demostraría que la confianza era exagerada y los méritos inexistentes. Para los hinchas del equipo más grande de Chile, aquellos que vieron vestir la camiseta del Cacique a jugadores de la talla como Barticciotto, Ruben Martinez, Carlos Caszely y tantos otros, podía ser un verdadero martirio ver al flaco delantero argentino vistiendo la tricota que defendiera con su vida el mismísimo David Arellano.

En los entrenamientos en las canchas interiores del Monumental quedaba bastante claro que el apelativo de paquete podía llegar incluso a ser generoso para el esforzado (?) delantero. Lo mínimo exigible para cualquier jugador que ose colgarse el rótulo de delantero es que al menos haga algunos goles. Dicen que lo de Gino era tan potente que, puestos a comparar, el mismísimo Carucha Fernandez podía confundirse con Zlatan.

Cualquiera que supiera algo de fútbol podía constatar que, corriendo en la cancha, Stephen Hawking podía tener mayor coordinación que la que tenía el gran refuerzo albo.

Con escasos minutos en cancha durante ese nefasto segundo semestre, el flamante refuerzo albo tuvo que emigrar al año siguiente al potente Rangers de Talca de la primera B, donde tuvo muchas sombras y pocas luces, aunque puede anotar un subcampeonato con su respectivo ascenso en su palmarés.

A pesar de todo, y por esas cosas del mundo de los representantes, el 2011 apareció firmando en Independiente de Avellaneda (uno de los grandes de Argentina), donde, no podía ser de otra forma, no tuvo un buen desempeño y terminó sepultando su carrera (?).

Con pasos por los potentes equipos de Los Andes y Villa San Carlos de la tercera división argentina, emigró a Italia en donde recaló en uno de los grandes… equipos de la cuarta división tana, donde tuvo el gran mérito de haber sido citado en un par de ocasiones.

Actualmente despliega su talento en el competitivo Asociación Social y Deportiva Justo José de Urquiza, cuadro que milita en la Primera C del trasandino país, equivalente a la cuarta división de aquel fútbol.

 

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