La 29 y el nacimiento de un ídolo. Esteban Paredes y su tarde soñada.

El apertura del 2009, por primera vez en la historia de los campeonatos con postemporada, el Cacique no avanzaba a los playoff. En el segundo torneo del año sin embargo el rendimiento sería distinto. La escuadra comandada por el argentino Hugo Tocalli en el banco y Esteban Paredes en el ataque obtenía ese campeonato en una infartante final contra la Universidad Catolica. Esta es la historia de la 29.

El año 2009 para Colo Colo podría calificarse en muchos aspectos como el más negro en la brillante historia del club.

Enredado en polémicas con la dirigencia y los referentes del plantes  Marcelo Barticciotto abandonaba la cabina técnica. Los rumores en los pasillos del monumental hablanan de un poder absolutos de los jugadores en el camarín, que incluso se fumaba en el vestuario y se ponía en duda el profesionalismo de los cracks albos.  La salida del Barti buscaba aplacar la crisis que se vivía en las huestes del Popular. Tras un interinato llegó el argentino Hugo Daniel Tocalli, Cuyo único curriculum era haber triunfado como DT en selecciones menores. Pero el apartado de equipos de primera división aún lucía en blanco.

La crisis no varió en demasía. Colo Colo quedaba por primera vez fuera de los playoffs y, con el DT trasandino a cargo del buque, el comienzo del Clausura tampoco fue acompañado de buenos resultados.

Con la excepción del triunfo en el Monumental ante Rangers, el Cacique pasaría dos meses sin ganar. Entremedio perdieron con la UC y la prensa y los hinchas azules festinaban con los titulares: «El equipo de Tocalli al borde de la Promoción» «El Fantasma del descenso se posa en Macul» etc.

Más allá de lo extraño que pudiera parecer los albos estaban ahí, muy cerca de meterse entre los cuatro peores del torneo.Sin embargo el equipo enderezaría el rumbo, se metería a la postemporada en el octavo lugar y teniendo que definir todos sus duelos como visita. El camino a la final en los playoffs fue invicto. Universidad de Concepción y La Serena quedaban en el camino y el rival en la final era el puntero de la fase regular y «el equipo de mejor futbol en el torneo» según su técnico Marco Antonio Figueroa. La UC esperaba confiada una final ante los albos de irregular fase regular. Pero la historia que ha hecho grande a Colo Colo está llena de páginas gloriosas como la que se vivió en Santa Laura el 9 de diciembre de aquel año.

El duelo de ida en el Monumental alimentaba la confianza del técnico de la franja. Católica enfrentaba la vuelta con un empate a dos goles obtenido en el Monumental y buscaba cerrar su décima estrella en el Santa Laura.

La tarde en independencia iba a ser testigo del nacimiento de un romance que subsiste hasta hoy entre los hinchas del Popular y Esteban Efraín Paredes. Dicen que los buenos jugadores aparecen para las grandes ocasiones. Y Esteban Paredes ha demostrado ser uno de ellos. El delantero de Colo Colo fue la figura de la llave final.

Fue demasiado meritorio lo de Colo Colo. Los de la franja llegaban con dos goles de visita en la mano, y encima mataban de entrada. El reloj marcaba recién 22 segundos de partido, cuando Rodrigo Valenzuela marcó la apertura de la cuenta y ponía cuesta arriba el partido para los albos.

El gol de entrada le hizo mal a Católica, porque de ahí en adelante Colo Colo marcó el ritmo, fue más y se ubicó en el terreno rival. La superioridad del Cacique rápidamente se reflejaba en el marcador. A los 13′ Charles Aránguiz (si el mismo que usted está pensado) aprovechó un error de Paulo Garcés y, en la boca del arco, con un suave cabezazo la mandó adentro.

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Paredes y su tarde soñada. Celebra el segundo gol a Católica.

El empate ponía justicia lo que pasaba dentro del terreno de juego. Pero Colo Colo quería más y buscaba la ventaja. Hasta que apareció Paredes. Para muchos el ex Santiago Morning anotó el mejor gol del torneo y se quedan cortos. El atacante recibió de espaldas pasado el círculo central, eludió la marca de Henríquez, Hans Martínez quedaba en ridiculo al ver pasar bajo sus pies la pelota, y ante la salida de Garcés la colocó abajo. Simplemente un golazo. Con ese marcador los equipos se iban al descanso.

El segundo tiempo vería a una Universidad Católica que buscaba con desesperación el gol que los llevara al menos a los penales. En los primeros diez minutos los cruzados fueron más que los blancos. Lo tuvieron dos veces en los pies de Gutiérrez, lejos el más claro en la ofensiva cruzada.

Y fue Gutiérrez el que consiguió el empate, tras un centro de Damián Díaz el atacante aparecería por el segundo palo aprovechando la floja marca de Magalhaes para poner el empate. La alegría duraría poco para los de la precordillera. Otra vez Paredes aplacaría las esperanzas cruzadas y comenzaría su eterno idilio con la hinchada popular. Tras un tiro de esquina servido por Mcnelly Torres y el atacante, con un tremendo cabezazo, clavó el balón en el ángulo derecho de Garcés que solo atinó a mirar. Con un Católica obligada a convertir dos goles y volcada en ataque, Colo Colo encontraba espacios en el fondo cruzado. Espacios que aprovecharía Cristian Bogado para cerrar la goleada en el minuto 90 del encuentro.

De esta forma una calurosa tarde de diciembre en el «viejo y querido Santa Laura» se forjaba una nueva corona para Colo Colo. Los abrazos de inmediato buscaban al antes cuestionado Hugo Tocalli, como forma de reconocerle el mérito, al menos de haber puesto órden en un convulsionado club. La celebración se fue para Macul y Colo Colo cerró con un título un año que fue de menos a más para el equipo de Pedreros.

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