«Autor | Rodrigo Gallegos Follow @Roidrigo»
Feliz 5 de junio a todos los albos. Sin duda, esta es una fecha única para todos los hinchas de este glorioso club, especialmente para los que tuvieron la posibilidad de vivir aquella hazaña. Digo hazaña porque hasta el día de hoy, 25 años después, este hecho está muy lejos de repetirse.
La pregunta que me hago es la siguiente: ¿Tenemos que seguir celebrando y emocionándonos con este triunfo o es hora de replantearse las cosas e idear el modo de volver a ganarla?
Para mí, las dos opciones no son excluyentes. Colo-Colo es el único equipo que ha podido tocar la Libertadores. Por eso, celebrarla y volver a emocionarse con las imágenes y relatos parece una reacción natural a los que amamos el fútbol y en especial al Cacique. Celebrarla porque el equipo de Mirko Jozic le dio una tremenda alegría a, prácticamente, todo el país. Celebrarla porque por fin se hacía justicia después de ese robo descarado en el 73’. Emocionarse porque cantaron todos, de Arica a Magallanes, sin importar del club que fueran hinchas.
No obstante lo anterior, también es una fecha para reflexionar sobre lo mal que se están haciendo las cosas desde hace un tiempo hasta ahora. Sólo frustraciones que hacen pensar que revivir el momento de hace 25 años se vea cada vez más lejos. Malas decisiones administrativas, malos refuerzos, dirigentes que solamente lucran con el club y políticas que no son ambiciosas son algunos de los motivos que nos tienen recordando la única victoria en este tan esquivo campeonato.
Es hora de ir por más. Que Blanco y Negro tome este 5 de junio como un día para poder pensar en volver a repetir la historia. Que se den cuenta que ya no basta con ganar el campeonato local. Que sepan que un club tan grande como es Colo-Colo debe estar siempre peleando entre los mejores del continente. ¿Y saben por qué? Porque la gente de Colo-Colo se lo merece, el mismo David Arellano merece ver otra vez a su equipo campeón.
Ese 5 de junio de 1991, la Copa Libertadores se miró y se tocó. En mi caso, no tuve la suerte de poder vivir este gran momento para el club. Por ese motivo, mi único deseo es poder ver, algún día, levantar esa copa tan preciada a mi querido Colo-Colo. Deseo poder escuchar un relato como el de Vladimiro y emocionarme hasta las lágrimas porque, al fin, volvimos a conquistar América.
Que la antorcha inmensa de gloria siga brillando siempre con fuego de campeón y volvamos a ver a un Cacique levantar esa linda Copa.
IMAGEN: DALEALBO.cl

