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Corría el año 2012, ya era octubre 03 y Colo Colo tenía que medirse en las canchas del Estadio Monumental frente a Barnechea por Copa Chile. Quizás no mucha gente lo recuerda, porque a decir verdad los partidos que quedan en la retina del hincha no son precisamente con equipos de primera B. Sin embargo, este partido iba a ser especial.
Casi 4.000 personas llegamos al estadio ese día, algunos venían de lejos y otros de más cerca, pero todos con las mismas ganas de ver al cacique ganar y seguir sumado triunfos. El profe Labruna nos tenía ilusionados, a pesar de que el partido se iba a jugar con equipo mixto. Ya habíamos celebrado siete triunfos seguidos.
No recuerdo si existía algún tipo de temor frente al rival – no creo-, lo que si sé es que nadie se esperaba el espectáculo que se venía en Macul. Fue una noche fría, y por qué no decirlo también amarga. Partimos bien, el Rafa Caroca abrió la cuenta y celebramos todos, como celebra el hincha de corazón, ese que no importa si es un amistoso o una final; grita los goles de Colo Colo con el alma y el corazón.
Un poco más adelante nos empató Barnechea y el Chapita Fuenzalida tuvo la llave del gol. Volvió a empatarnos Barnechea pero no duró mucho el resultado, porque Jean Paul Pineda y el mago Coria nos pusieron a la cabeza. Íbamos por buen camino, sumando de a tres…hasta que llegó ese autogol de Rafael Caroca para el equipo del hermano. Fue un bajón, pero había que seguir; aún quedaba mucho partido.
Los goles de Barnechea para ser honesta, no recuerdo de quienes fueron. Sé que anotó Ignacio, porque era un partido especial: se enfrentaba a su hermano. La lluvia de goles que se vivió en el Campeonódromo no hizo juicio a la amargura al final del partido. Uno siempre quiere ganar, y quiere celebrar hartos goles.. pero a veces, como esa noche de octubre, es lo uno o lo otro.
¿Por qué quise recordar esta Experiencia Monumental? Porque quizás para ustedes no sea tan importante ir a un partido de Copa Chile, para ustedes que leen esto desde cualquier comuna de Santiago les acomoda más ir a un clásico, o al torneo nacional. Y está bien, siempre está bien acompañar al popular. Sin embargo, para quienes venimos de afuera desde pequeños, hasta un partido a beneficio de Colo Colo nos queda grabado.
Hoy nuestro equipo ya comenzó a jugar Copa Chile. Comenzamos una nueva etapa. Comenzamos a soñar otra vez. Anda, si tienes la oportunidad por favor no lo dudes, anda. Puede que no te toque ver una lluvia de goles como ese 5-5 con Barnechea, pero seguro que gritarle al equipo a la salida de la cancha te llenará el alma. Porque asi somos, no importa el resultado siempre estamos ahí y cada partido es una nueva experiencia para contar. ¡VAMOS COLO COLO!
















