«No es estética, es salud»: experta advierte los riesgos mortales de la «ponchera cervecera» 

Diego Leiva

“Una acumulación de apenas unos centímetros puede multiplicar el riesgo de sufrir hasta siete enfermedades graves”, advierte la especialista.

La típica «ponchera cervecera», que muchos hombres consideran un simple problema estético, esconde un peligro mucho más profundo que afecta a órganos vitales. Según Paola Orellana, kinesióloga especialista del equipo de cirugía bariátrica de Clínica INDISA, la grasa abdominal representa una seria amenaza para la salud masculina, funcionando como una verdadera fábrica de sustancias tóxicas en pleno centro del cuerpo.

«No es solo un problema de apariencia. La grasa visceral es metabólicamente activa, secretando sustancias inflamatorias que afectan directamente al corazón, hígado, páncreas y otros órganos vitales», advierte la especialista. «A diferencia de la grasa subcutánea, que podemos pellizcar, la visceral es profunda y peligrosa, aunque el paciente no presente un sobrepeso extremo».La diferencia crítica: grasa superficial vs. visceral

Aunque muchos hombres pueden tener un índice de masa corporal (IMC) normal, la acumulación de grasa abdominal convierte a las personas morfológicamente delgadas en individuos con inestabilidad metabólica, lo cual es altamente perjudicial para la salud”, explica Orellana. «Un hombre puede tener brazos y piernas relativamente delgados, pero si presenta acumulación de grasa en el abdomen, especialmente la que da forma a la ‘guata dura’, enfrenta riesgos similares a los de una persona con obesidad generalizada», señala.

Lo alarmante es que este tipo de grasa no solo ocupa espacio, sino que funciona como un órgano endocrino activo que libera hormonas y citocinas proinflamatorias, las que desencadenan en procesos patológicos en todo el organismo.Seis amenazas directas a la salud masculina

La acumulación de grasa visceral se asocia directamente con:

  1. Mayor riesgo cardiovascular: «la inflamación crónica producida por la grasa visceral daña progresivamente las arterias, aumentando significativamente el riesgo de infarto e hipertensión arterial», indica la experta.
  2. Diabetes tipo 2: la resistencia a la insulina es una consecuencia directa de este tipo de grasa, que interfiere con la capacidad del organismo para procesar adecuadamente la glucosa.
  3. Deterioro cognitivo y Alzheimer: existe una inquietante conexión entre la acumulación de grasa abdominal y el deterioro de funciones cerebrales. «Los estudios sugieren que las sustancias inflamatorias, producidas por la grasa visceral, pueden atravesar la barrera hematoencefálica y afectar negativamente al tejido cerebral», explica la especialista.
  4. Problemas hepáticos: el hígado graso no alcohólico es mucho más común en personas con exceso de grasa abdominal.
  5. Apnea del sueño: la presión sobre el diafragma afecta la calidad del sueño y la oxigenación nocturna.
  6. Mayor riesgo de cáncer: particularmente colorrectales y de próstata, por la alteración hormonal y el estado inflamatorio crónico.

Señales de alarma que no debes ignorar

Según la kinesióloga, existen indicadores claros que sugieren un exceso peligroso de grasa visceral.

  • Circunferencia abdominal mayor a 102 cm en hombres: «este es un indicador más preciso del riesgo que el simple IMC», advierte.
  • Abdomen duro y prominente: cuando la grasa visceral empuja el abdomen hacia fuera, generando una consistencia firme al tacto.
  • Dificultad para respirar al agacharse: la presión sobre el diafragma es un signo revelador.
  • Alteraciones en exámenes de sangre: «elevación de triglicéridos, colesterol LDL o glucosa en ayunas, incluso en niveles no considerados patológicos, pueden ser las primeras señales de alerta», explica la especialista.

Estrategias efectivas contra la grasa visceral

La buena noticia es que este tipo de grasa responde relativamente bien a cambios en el estilo de vida. «La grasa visceral, aunque es más peligrosa, también es metabólicamente más activa y puede reducirse con mayor facilidad que la subcutánea si se implementan las estrategias adecuadas», asegura Paola Orellana.

La especialista recomienda un enfoque integral que incluye:

  • Ejercicio aeróbico regular. Sesiones de, al menos, 30 minutos, 5 veces por semana. Deben ser con intensidad moderada a alta; han mostrado ser particularmente efectivas para reducir este tipo de grasa.
  • Entrenamiento de fuerza. Aumentar la masa muscular mejora el metabolismo basal.
  • Reducción de carbohidratos refinados. Los azúcares simples y harinas refinadas son especialmente problemáticos para quienes tienden a acumular grasa abdominal.
  • Manejo del estrés. El cortisol elevado favorece el depósito de grasa en la zona abdominal.
  • Sueño adecuado. Dormir menos de 7 horas altera hormonas que regulan el apetito y el metabolismo.

«Es fundamental entender que no es solo cuánto pesas, sino que dónde acumulas ese peso», concluye Paola Orellana. «Un hombre puede no estar excesivamente gordo según las tablas estándar, pero si su grasa se concentra en el abdomen, su riesgo para la salud puede ser mayor que el de alguien con más kilos distribuidos de otra manera».

La especialista enfatiza que medir periódicamente la circunferencia abdominal, sumado a chequeos médicos regulares, son prácticas esenciales para los hombres, especialmente después de los 40 años, cuando la tendencia a acumular grasa visceral aumenta por cambios hormonales propios de la edad.

Clínica INDISA cuenta con un equipo bariátrico preparado para acompañarte en cada paso. Si tienes inquietudes, no dudes en visitar Clínica INDISA Maipú o Providencia.

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