PLUMA INSENSATA | Efecto dominó

Hay tristeza. La rabia ya fue masticada. Pese a que se podía predecir que Colo-Colo no daría el ancho este semestre, es devastador ver como se están dando los hechos desde que se perdió ante Palestino 1-3 en el Monumental. Pero vayámonos más atrás, cuando le ganamos a Católica 3-0. De ahí en más, todo fue cayendo como un efecto domino.

Hasta las primeras siete fechas el Cacique era un sólido puntero. Ganaba bien, con lo justo, inmerecidamente, como sea, se obtenían los tres puntos. Algo ocurrió, quizá como dijo Julio Barroso, la cuota de suerte se agotó, se perdió, quién sabe. El hecho es que los resultados empezaron a evidenciar que el Popular no estaba jugando bien. Sin duda que había chispazos de buen fútbol, pero paulatinamente ello se esfumó.

No hay mucho que decir pues nos farreamos el campeonato nacional. Dosificaciones, expulsiones, lesiones y malas decisiones. Ya le hemos mencionado un millar de veces pero lamentablemente, de un equipo solido pasamos a un conjunto desconocido. Y ahora parece que los referentes le dan la espalda a Sierra.

Esto último es la guinda de la torta y saca a la luz una realidad quizá evidente quizá no, en la que los jugadores no estaban remando para el mismo lado. No le creían la idea de fútbol al Zurdo o simplemente no querían jugar, lo cual habla mal de ellos. Independientemente de que no te guste la forma de jugar, las instrucciones, o la poca planificación, tu simplemente debes jugar a favor de tu equipo. En la interna reclama o habla, no a la prensa pues ello amplía más la crisis y por lo tanto, se hunde más el barco.

Si nos detenemos y nos ponemos a pensar, de ser punteros solo bajamos un par de puestos. No obstante, ese no es el problema. Colo-Colo terminó jugando a las bolitas, desestructurando todas sus líneas. Valdés lesionado, Paredes sin hacer goles, Pavez expulsado (para variar), un Barroso llegando desfasado a todo. Mientras Villar y Zaldivia, jugando cada pelota como si fuera la última. El paraguayo venía volviendo de la lesión y se encontró con todo desmantelado.

De un momento a otro perdimos todo. De pelear el bicampeonato a crisis interna. De un Paredes salvador en Perú a que nos hagan más de 6 goles en tres partidos, siendo que habíamos sido la defensa más sólida.

Como ven, no solo perdimos el título, sino que también la brújula y por ende, nos quedamos con las manos vacías. Siento tristeza porque íbamos bien. Con exiguo esfuerzo pero nos alcanzaba.

Lo que pase después de que termine el campeonato es crucial. Si se va Sierra o los jugadores que no lo apoyan. Creo que da igual, lo que nos importa es que los que lleguen y se queden, se mancomunen en un solo escudo y camiseta. Se esfuercen en dejar de lado asperezas y que por favor, se fijen la copa Libertadores. Nada más, ni nada menos.

No hay mucho ánimo en verdad, ojala se acabe luego este semestre para el olvido…
Foto gentileza de ColoColo.cl