Por Relator Popular Follow @relatorpopular
Técnicamente podríamos decir que Justo Villar sacó de un ala a Paulo Garcés del arco de Colo-Colo.
El marido de Joyce salió de forma rápida y vehemente, chocó contra el delantero nortino y su hombro se fue a la chucha. El ala del Halcón se dislocó y tuvo que salir entre aplausos, lágrimas y una sensación de tristeza generalizada.
Justo Wilmar Villar, que veintitantos minutos antes había caminado desde el túnel hasta la banca tomando tereré, con una sensación clara que tendría que ver el partido sentado, se puso sus guantes, hizo un par de elongaciones mínimas y fue trotando al lugar desde donde nunca debió salir: el arco de Colo-Colo.
Lo que escribiré a continuación es con todo el respeto posible frente a la lamentable lesión de Garcés. De hecho, le deseo mucho ánimo y una prontísima recuperación.
Justo Wilmar es un arquero de clase mundial y se nota. No importa si está cada día más viejo y cada vez un poquito más gordo. No importa. Entró contra Iquique y demostró seguridad, orden, tranquilidad y sobriedad. Para mí, no hay ninguna duda que él debe ser el titular. Juega bien con los pies, corta bien los centros, tiene buen achique, ordena a la defensa, putea lindo y transmite una sensación de confianza que Paulo Garcés, con todas las virtudes que tiene, no puede entregar.
Si Claudio Bravo está un peldaño sobre Johhny Herrera, Justo Villar está un peldaño y medio sobre Paulo Garcés. Y eso, lo único que quiere decir, es que tenemos por lo menos dos arquerazos en Colo-Colo.
Ahora, pensando en lo que queda del campeonato y la alta probabilidad estadística que Justo Wilmar se lesione por lo menos una vez de aquí a fin de año, no me extrañaría que algún partido (quién sabe si en el que Colo-Colo se corone campeón) el Popeye Salazar sea el titular y Omar Carabalí se siente en la banca. Quién sabe.
















