Por Nicole Acuña.
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Con el corazón en la mano. De esa manera ha llegado el cuadro popular, a la ultima fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores de América, en sus últimas cuatro presentaciones.
Ya es parte del pasado, casi de la prehistoria, la última vez que Colo Colo clasificó para los octavos de final en el torneo más importante del continente; la noche del miércoles la historia puede ser diferente.
Esa noche nos jugamos el todo por el todo, es la oportunidad de demostrar de qué estamos hechos, de mostrarle al mundo y en especial a nuestro país, porque somos el equipo más grande de Chile.
La última vez que el albo pasó a los cuartos de final de un torneo internacional, fue en la recordada Copa Sudamericana de 2006; un equipo que reflejaba la identidad del cacique, esa que moja la camiseta, corre toda la cancha, no da balón por perdido, que busca incansablemente el gol, eso es lo que necesitamos mañana en Brasil.
A Atlético Mineiro ya le ganamos una vez, demostrando que el equipo más famoso de Chile es algo más que un club, es un grupo de jugadores que representan la sangre de Arellano, que tienen ideales altos y que su meta y compromiso más grande es volver a ganar la Copa Libertadores, por ellos y por su hinchada.
En ocasiones como esta, me es imposible no recordar los fracasos entre los años 2008-2011. Es muy difícil olvidar, el empate 1-1 con Atlas tras el error de Sebastián Cejas, el doloroso gol en el minuto 87´de Cleyton Xavier en el duelo ante Palmeiras, la injusta igualdad a un gol frente a Cruzeiro el año 2010, y el más reciente y quizás más doloroso de todos, el 2-3 contra Cerro Porteño –también con un gol en el minuto 87´- luego de haber comenzado ganando 2-0…
Mi mente y la razón me dictan que sería mejor no ver el partido, los medios y algunas “estadísticas” dicen que otra vez quedaremos fuera, pero el corazón dice otra cosa, aunque lo tengamos en la mano este me recuerda que Colo Colo es “valiente, fuerte y grande” y que saldrá a ganar este partido, así como cualquier otro.
Tengo plena confianza en Vecchio, Paredes, Barroso y Flores, tengo confianza en Tito, quien al ser un hincha albo siente la importancia de este compromiso, tengo confianza en que ganaremos y saldremos adelante, tengo confianza en que este no será para el cacique su último partido por la Copa Libertadores 2015.
Como dijo nuestro gran capitán y Goleador, Esteban Paredes, “este equipo tiene que estar entre los cuatro mejores de América”, por eso y por la pasión que crea el equipo de mis amores, veré el partido, alentaré como siempre y gritaré los goles del campeón; será así, aunque tenga que hacerlo con el corazón en la mano.

















