El aplicado Claudio Baeza

Serrucho venía de un partido muy bajo contra San Luis de Quillota en el Monumental. Hoy, su tarea no era sencilla, por su banda, tendría las constantes proyecciones de José Pedro Fuenzalida que pasa por uno de los mejores momentos de su carrera.

Y el partido, como se preveía, no le fue fácil. Los ataques cruzados, durante el primer tiempo, se dieron mayormente por su banda aprovechando el momento del Chapa. Sin embargo, más allá de una jugada puntual donde Baeza se cerró en demasía y que permitió la llegada peligrosa de Fuenzalida, el joven defensor de Colo-Colo cumplió correctamente con la labor encomendada por Pablo Guede estando siempre bien parado para soportar los ataques locales.

En el segundo tiempo se la seguían poniendo complicada, ya que le variaron los hombres a quien marcar. Con el ingreso de Cordero, fue Noir el que pasó a ocupar la banda derecha y a preocupar a Baeza. Sin embargo, el correcto posicionamiento de nuestro jugador, permitió en parte, que no pudieran profundizar  ni ganar línea de fondo.

En el gol de Católica, quizás pudo hacer algo más ya que perdió la marca de Kalinski, quien sirvió de pantalla para descolocar a Garcés y permitir el empate parcial de los de la precordillera.

Con todo, Baeza siempre fue muy útil ya que permitió una salida limpia y simple para no poner en riesgo la zona posterior que tanto sufrió la semana pasada. Se le notó con algo más de confianza y con más comunicación con el arquero, Paulo Garcés.

Partido parejito de un jugador que tiene casi lista su renovación con el club por tres años más.

 

Imagen: dalealbo.cl

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