HE TENIDO SUERTE | CHILE BICAMPEÓN

He tenido suerte.

Amo tanto el fútbol, es algo con lo que vibro a mis 33 años e incluso desde que tengo uso de razón; cuando tenía 5 años vi a mi Colo-Colo campeón de Copa Libertadores y aún recuerdo esa noche de alegría con mi padre y mi familia. Vi a mi equipo jugar una final del mundo, algo que ninguna escuadra nacional ha podido conseguir en Chile.
Pasaron los años y pude vivir otra enorme final de deporte chileno: Massú y González nos regalaban esas medallas de oro que hacían vibrar y llorar a todo un país. Pero ¿y en el fútbol? Nuestra selección  nos entregaba sólo terceros lugares- muy valiosos por lo demás- pero siemplemente no eramos campeones. Y no lo fuimos hasta que llegaron unos jóvenes revolucionarios que tenían y pensaban sólo en un objetivo: «queremos ser campeones, queremos ganar algo para el país». Muchos no creían en ellos, pero puedo decir que yo sí. Quizás me dejaban dudas los directores técnicos, pero no los jugadores, no Alexis, ni Bravo ni Vidal. Ni tampoco el resto.
Llegó el 4 de julio de 2015, una tarde inolvidable; lloré como un niño pensando que sería muy difícil vivir una jornada así otra vez, pero no: estos muchachos tienen un coraje que no les cabe en el pecho, y ayer una vez más el corazón me palpitaba como un quinceañero enamorado. A veces me dolía el pecho de tanto nerviosismo… simplemente no era capaz de moverme, ahí sentado en el mismo sillón, en la misma posición que el 4 de julio de hace un año. No se si fue cábala o no, pero ahí estaba.
Una vez más rompí en llanto, no lo podía creer, por segunda vez consecutiva estos muchachos nos sacaban el cartel perdedores, de segundos o terceros lugares; una vez más derrotábamos a un gigante del continente y del mundo como Argentina.
Sólo me resta agradecerles a estos muchachos dorados por dar la vida en la cancha, por correr cada pelota como si fuese la última, por enseñarnos a luchar hasta el final y con buenas armas a conseguir nuestros objetivos. Ellos nos enseñaron que a pesar de que todo este en contra, sí podemos ser campeones y ganarle a la vida.
Felicidades, cabros, y gracias, muchas gracias por hacer sentir a todos los chilenos que sí existimos y que somos grandes; que sí se puede cuando uno quiere.
¡Gracias y mil gracias, BICAMPEONES DE AMÉRICA!

Etiquetado: